miércoles, 18 de abril de 2018

Estación Central: mil ideas en un solo lugar

Estación Central
Ladvie Tidhar (Trad. de Alexander Páez)
La esfera de los libros | Alethé
Rústica | 312 páginas | 18,90€




La antigua ciudad de Tel Aviv se ha convertido en un núcleo interplanetario gracias a la Estación Central, una especie de estación orbital anclada en nuestro planeta. Un cuarto de millón de personas vive a los pies de dicha estación, en una sociedad compuesta por un batido de culturas que choca tanto en la vida real como en la virtual. Una diáspora mundial ha hecho que gran parte de la población huya a colonias espaciales escapando de la guerra y la pobreza. Todo esta conectado por los Otros, unas poderosas entidades alienígenas que a través de la Conversación suponen el inicio de un cambio irreversible. El israelí Ladvie Tidhar compone un fix-up de historias cortas conectadas entre si por una serie de personajes que transcurren dentro de este peculiar escenario de ciencia ficción. Un centro neurálgico de actividad interplanetaria repleto de razas y culturas de lo más diversas.

Con un total de trece historias, el autor ha sabido enlazar a través de pequeños retoques en una sola novela varios relatos que ha publicado en revistas como Interzone o Analog. Cada relato nos pone en el punto de vista de un personaje diferente, siguiendo un episodio de su vida y relacionándolo con el resto del plantel de personajes. Vínculos familiares, amigos o simplemente conocidos por un episodio de sus vidas, cada capítulo va conectando y encadenando una historia personal con otra mientras nos muestra los entresijos de la propia Estación central. Es por tanto una novela que vira más hacia los personajes e ideas especulativas que hacía una trama lineal y centrada. Son simplemente una serie de historias entrelazadas por sus personajes y un escenario común repleto de conceptos, cultura y tecnología interesantes, pero también con mucha vida detrás.

Fragmento de la portada alemana (Heyne Verlag)

El personaje principal es esa Estación central, repleta de ideas y conceptos que darían para novelas enteras. Este escenario, amplio e imaginativo, es un elemento de giro que Tidhar utiliza para dar una visión de la humanidad. El autor escribe de forma poca directa, mostrando más que enseñando, dejando toda la imaginativa al lector. Tidhar no se dedica a explicar los conceptos que plasma en cada relato, si no que siembra cada historia de ideas interesantes que a veces se sienten hasta cierto punto desaprovechadas. Cada nueva historia es un vehículo para sus plantar sus ideas. Dejarlas caer como quien no quiere la cosa. Hay multitud de detalles en los que no se profundizan y que están repletos de interés: los Otros, los strigoi, los implantes de la Conversación, y ya no digamos la cantidad de culturas y religiones que nombra, o lo eventos pasados que menciona de vez en cuando.

La novela crea una especie de tapiz repleto de distintos idiomas, razas y culturas que ejercen de canto a la diversidad e interculturalidad. Con cada personaje Tidhar establece todo un mapamundi de reflexiones sobre la diversidad religiosa, sexual y de identidad. Estación central recopila una cantidad de temas tan grande que es imposible tratar y nombrar por completo, pero sobre todo habla de amor y los vínculos personales, de las relaciones personales y la importancia del respeto. Pese a su componente futurista y de ciencia ficción, Tidhar compone un escenario vivo y muy humano, que se hace fácilmente reconocible para el lector y que rápidamente extrapola a su propia persona. Es un libro que plantea al lector todo un ejercicio de imaginación, debate y juego que puede ser tan largo como infinito e inabarcable en su totalidad.

La forma de interconectar historias
La cantidad de ideas por párrafo
Las historias de Carmel y el Oráculo
El canto a la diversidad

 No existe una trama central
Algunas ideas desaprovechadas

Si ya es algo a celebrar que un nuevo sello de ciencia ficción y fantasía llegue a nuestro país, que traiga novelas como esta es un buen signo. Alethé ha apostado por casi un desconocido como Ladvie Tidhar en nuestro país y un fix-up de relatos plagados de personajes e ideas más que interesantes. Estación central es un libro diferente, para disfrutar y dejarse llevar por sus ideas, para debatir con otros lectores todos sus conceptos e ideas. Es un libro repleto de momentos, enigmas, de conceptos y de diversidad. Es un libro para elevar tu imaginación un paso más allá del espacio exterior.

¡Muchas gracias a Alethé por el ejemplar!

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jueves, 12 de abril de 2018

Antisolar: el trapo sabe, el Alguacil manda

Antisolar
Emilio Bueso
Ediciones Gigamesh
Tapa dura | 288 páginas | 32€



Adiós a la luz crepuscular y a la colorida naturaleza. Bienvenidos a los rincones más oscuros del Agujero del Mundo. Los criovolcanes, mares de hielo y profundas cavernas del mundo de Bueso asolan al Alguacil, la Regidora, el Astrologo y toda la comparsa de peculiares personajes en un nuevo viaje. Antisolar supone una especie de segunda etapa en la búsqueda de una reliquia sagrada, esta vez por una región helada del mundo caracterizada por no darle la luz del sol ni poder ver el cielo en ningún momento. Siempre es noche. Una búsqueda que, como sus personajes, comienza a tomar nuevos carices e intersticios, mayores dimensiones de las que cabía esperar al principio de esta historia. Antisolar no es solo un capítulo más en esta peculiar trilogía llamada Los ojos bizcos del sol, si no que se revela como una poderosa amenaza en ciernes sobre una humanidad que es ciega a los acontecimientos.

Con esta segunda entrega el escritor castellonense reúne de los nuevo los elementos triunfantes del anterior volumen para darnos un segundo paseo alucinante por su mundo. Continua la sensación pura aventura estilo Sword & Planet recubierta de elementos de fantasía y ciencia ficción, con ciertos resortes propios de la Japón feudal. Pero no es una mera continuación sin más. El paso del tiempo y los sucesos acontecidos tienen peso en la historia. La voz narrativa del Alguacil comienza a tomar un nuevo rumbo, a transformarse en algo diferente. Es una especie de despertar ante lo que se avecina. El frio y hierático narrador deja de ser un mero espectador. Actúa y reflexiona por su cuenta, tiene voluntad propia. Tiene, como bien dice durante el texto, pese a que pueda sonar un tanto despectivo: cojones. La voz de Bueso toma en un cariz aún más macarra y directo, coqueteando mucho más con el juego del humor incorrecto que en Transcrepuscular.

Lámina interior en Transcrepuscular de Alejandro Terán

Por supuesto, la majadería, aventura e inventiva siguen al pie del cañón. Simbiontes infestados que son meras marionetas, motosierpes como vehículo de contrabandistas y krakens de aspecto espeluznante que persiguen a nuestros protagonistas. Bueso plaga su parte del mundo sin sol con criaturas que solo podrían vivir allí, pero con sus pertinentes modificaciones. De nuevo una lección avanzada de clases y especies del reino animal, llevadas a lo grotesco y exagerado en algunas ocasiones, pero que son capaces de transportar nuestra mente a ese universo con suma facilidad. Todo ello englobado en un ritmo de martillo pilón con capítulos cortos, surcando una aventura tras otra, destapando secretos y misterios con cada vuelta de hoja. El primer y último tercio de la novela son una subida de marchas a toda velocidad de la trama en las que es imposible soltar el libro.

Como en la anterior entrega, tengo la pertinente sensación de que Bueso quiere contar mucho más de lo que parece con esta trilogía a primera vista. Fijándose bien en el texto y rebuscando un poco en algunas frases y reflexiones, el lector puede extrapolar ciertas lecturas sobre nuestro propio mundo y sociedad. Pero todo esto no son más que elucubraciones de un mero lector sobre una historia a la que todavía le queda un capítulo más para cerrarse por completo. Un último capítulo titulado Subsolar que promete una intensa búsqueda de respuestas y explicaciones que en ningún momento serán sencillas. Y también una buena nueva dosis de aventura e imaginativa por una tierra calorina. Es más, tengo el presentimiento de que nadie se está viendo venir (me incluyo) lo que en realidad Emilio Bueso nos quiere entregar y nos espera una buena patada al final. O eso, o me he metido una buena juerga de ácido lisérgico con el trapo. Nunca se sabe.

El primer y último tercio de la novela
Las revelaciones
La imaginativa del escenario
Los personajes

Cierto torbellino de acontecimientos en el tramo medio

Si tengo que comparar, en general me sorprendió más de Transcrepuscular. Quizás la loca novedad o que me pareciera que el ritmo estaba más equilibrado, no sé decirlo con certeza. Sin embargo, no quita que he disfrutado enormemente de esta 2ª entrega. Sobre todo, el primer y último tercio, donde Bueso sube una velocidad a la historia. La nueva voz narrativa gana enteros, las dimensiones de las revelaciones se antojan interesantes y la aventura sigue a toda mecha. Las ganas que tengo de poder leer Subsolar, son extremadamente grandes. Y más, tras ese final cliffhanger que te de nuevo te deja colgando para el desenlace de esta aventura.

¡Muchas gracias a Ediciones Gigamesh por el ejemplar de prensa!


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lunes, 9 de abril de 2018

Agentes de Dreamland, de Caitlin R. Kiernan

Agentes de Dreamland
Caitlin R. Kiernan (Trad. de Mª Pilar San Román)
Runas
Tapa dura | 120 páginas | 14€




La América profunda. La voz y la guitarra de Jhonny Cash resuena en vuestros auriculares. Cultos ultra creyentes y sectas de todo tipo manipulan a personas para propósitos fuera de la comprensión del propio mundo. En un rancho cerca del mar de Salton, el líder de un peculiar culto ofrece a sus seguidores un futuro que ya se aproxima y en el que ellos van a participar activamente. Un día después de los extraños acontecimientos en el rancho, los agentes del gobierno se encuentran con una escena tan indescriptible como perturbadora. Solo unos días después, el agente especial del gobierno conocido como Guardagujas se reúne en Arizona con una mujer que transita fuera del tiempo, para intercambiar información sobre el caso. Bienvenidos al mundo de Agentes de Dreamland. Bienvenidos al universo de horrores cósmicos y sensaciones espeluznantes de Caitlin R. Kiernan.

A través de 117 páginas, con tres líneas temporales entrecruzadas y tres personajes muy diferentes entre sí, Kiernan construye una historia oscura llena de horrores lovecraftianos y espeluznantes imágenes. Una narración corta escrita con una prosa muy elaborada y un estilo particularmente fluido que encadena sin parar una escena tras otra, saltando de un lugar a otro tanto en el espacio como en el tiempo con particular sencillez. Capa a capa vamos desentrañando el significado oculto de los sucesos. O al menos, lo que podemos inducir que ha ocurrido. La irlandesa nos hipnotiza con una imagen tras otra para seguir el curso de esta particular investigación, y reconstruir un puzle hecho pedazos que se nos entrega en pequeñas porciones. El símil que tanto han puesto con la Carcosa de la primera temporada de True Detective, es de lo más acertado en esta ocasión. Por el medio, nos deja una novella repleta de ideas e imágenes que difícilmente se borran de la mente del lector, y dan pie para más de una continuación. Y que por suerte, existirán en el futuro.


Fragmento de la portada

Agentes de Dreamland no es una novela cómoda para el lector. Su escritura viva consigue transportarnos a un universo de pesadilla, decadencia y desosiego repleto de fuerzas místicas que nunca podremos comprender. Kiernan imbuye al lector en una lucha sin esperanza, donde la fatalidad asoma su llegada tarde o temprano. Pero nunca es sencilla. Pide al lector plena atención y confianza. Consigue esta extraña sensación gracias al personaje más atractivo de todos: Immacolata Sexton. La viajera entre tiempo y espacio nos regala capítulos extraños, repletos de imágenes y predicciones de futuro que ponen los pelos como escarpias. Es aquí donde Kiernan saca su vena más lovecraftiana para explotarla con estilo propio y sobre todo, gran acierto. La autora es capaz de insinuar más que mostrar, de permitirse explorar un universo de horrores cósmico repleto de personajes destrozados. Es aquí donde su final se me antoja abierto, pese a ser una novella totalmente autoconclusiva, ya da pie a nuevas entregas de este universo tan oscuro como opresivo repleto de secretos y misterios.
La estructura de la novella
La prosa de Kiernan
Los capítulos de Immacolata Sexton
La edición

No es una novela cómoda
Cierta divagación intrascendente

Si los detectives Martin Hart y Rust Cohle tuvieran una temporada centrada en esta historia, no me sorprendería para nada. Tampoco si Sculder y Mully se dieran un garbeo por el rancho de Salton. Caitlin R. Kiernan construye un pastiche lovecraftiano con personalidad propia y suficiente fuerza para sostenerse por si mismo. Es extraña, oscura, incómoda y visualmente perturbadora. Cada línea temporal y personaje va uniéndose poco a poco para juntar un puzle de inexplicables actos cósmicos para la mente humana. Por suerte para todos, una segunda novella llamada Black Helicopters se publica este mismo mayo. Ojalá Runas se anime.

¡Muchas gracias a Runas por el ejemplar!

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lunes, 2 de abril de 2018

Ready player one, entretenimiento plagado de bits ochenteros

Ready Player One
Ernest Cline (Trad. de J.Estrella revisada por David Tejera)
Nova
Rústica | 480 páginas | 19,90€



Año 2044. La Tierra esta condenada a un futuro desolador debido a la progresiva decadencia del mundo real. La humanidad pasa las horas evadiéndose y trabajando en OASIS, un mundo virtual que ha sustituido la realidad para gran parte de la población. Un paraíso de bits donde visitar mundos de ensueño, vivir aventuras imposibles y luchar contra criaturas fantásticas es solo una ínfima parte de sus posibilidades. Hace 5 años que el famoso creador de OASIS James Halliday ha fallecido. Comenzará con ello una trepidante busqueda virtual para encontrar el codiciado Huevo de Pascua que convertirá a su poseedor en un inmenso magnate y dominador de OASIS. Son muchos los buscadores que llevan tiempo trabajando en esta investigación, pero todo dará un vuelco cuando 5 años más tarde un joven llamado Wade Watts encuentre la primera llave. Una gesta llena de mil y una dificultades para obtener el premio final esta a punto de empezar. Ready, Press Start, Player One.

Con un marcado tono sencillo y juvenil, la obra de Cline se decanta como un torrente de entretenimiento en vena que le ha valido la marca de bestseller en estos años desde su publicación. Sus referencias ochenteras a tantos campos como la literatura, el cine, las series, la música y sobre todo los videojuegos le han otorgado la etiqueta de nostalgia ochentera que tan de moda esta últimamente. Ready Player One se convierte en pocas páginas en todo un canto enciclopédico de referencias a la cultura pop de la época como las películas de John Hughes, la simpática pelota amarilla conocida como Pac-Man, melodías emblemáticas como Time After Time y títulos emblemáticos de los videojuegos como Dig-Dug.  Y es que la mayor torpeza de Ready Player One es justamente este saber que Ernest Cline se esfuerza por querer demostrar. De esta forma, la frenética propuesta del autor de Ohio se convierte en un primer tercio de novela completamente plagado de títulos y referencias que no para de enumerarse una y otra vez. Sin embargo, una vez pasado este tramo, Cline empieza a ejecutar esa magia ochentera con acierto, sobre todo en cada una de las pruebas que Wade debe superar.

Ilustración de Florian

No queda ninguna duda de que Ready Player One es un libro que se devora más que leerse. Pese a unos personajes bastante planos y no aprovechar a fondo el potencial reivindicativo del libro, es una novela entretenida. Pura desconexión y evasión de palomitas. La novela se ve empobrecida por un estilo un tanto ramplón y algunos trucos efectistas llenos de engaño y casualidades para tan solo hacer que la historia encaje a la perfección. Pero a poco que te guste la temática que toca la novela, Ready Player One te absorberá el cerebro por completo y guiará el paso de tus horas por las infinitas tierras de OASIS. La novela tiene un cierto magnetismo que todo apasionado a cualquiera de estos mundos tendrá su momento nostálgico. Sigue leyendo, algo que conozcas aparecerá seguro y sacará tu sonrisilla. O si no, siempre te quedará nuestro amado Google para investigar un poco, apuntarte unos cuantos títulos, y resarcir tu ochentera curiosidad. Por esa época que tantos aman y echan de menos.

Si algo queda por comentar de Ready Player One es algunas de sus reivindicaciones, aunque no tengan gran fuerza. La novela es un canto a los geeks y nerds como salvadores de la herencia cultural. Supone a su vez una puesta en escena sobre la anonimidad en internet, el lugar perfecto para que los seres humanos saquen lo peor de si mismos bajo esa capa de neutralidad y desconocimiento que no tienen consecuencias. También como un espacio donde encontrar a tus iguales y aprender a ser tu mismo. Es interesante la peculiar visión de Cline sobre un futuro al que no veo tan improbable que lleguemos en algún momento. Aunque este tratado a groso modo, la caída de la economía mundial y la crisis de los combustibles no es algo que nos toque tan lejano. Aunque Cline deja un poco de lado este mundo real en pos de las aventuras en OASIS, es particularmente definitorio este catalizador apocalíptico de nuestra querida Tierra ¿Llegará un momento donde tendremos que vivir en mundos virtuales? Realmente no lo sé, pero si ofrecen tantas posibilidades como en Ready Player One, puede que me lo piense.
El nivel de adicción
Los momentos de las pruebas
Las posibilidades de OASIS

Estilo ramplón
Saber enciclopédico

Ready Player One se ha convertido en un bestseller por derecho propio. No escribo ninguna novedad. Es entretenido, tiene componentes atractivos para todo aficionado a la cultura pop, y se lee a toda velocidad. Si bien carece de un desarrollo de personajes interesante salvo algún secundario y utiliza algún que otro truco efectista, es una novela de pura evasión y divertimento. Espero que el gran mago del cine Spielberg haya sabido trasladarla a la gran pantalla con acierto (y eso parece por las críticas), por que realmente Ready Player One es una aventura virtual llena de bits ochenteros con mayúsculas.

martes, 27 de marzo de 2018

Graphics #21

Nunca esta demás comenzar la semana cogiendo un buen cómic. Por esto este último martes de marzo os traigo una nueva recopilación de mis últimas lecturas comiqueras. Como siempre, hay un poquito de todo y para todos los gustos. Tenemos americano, europeo y manga. Let´s go!

El mundo perdido
Christophe Bec | Fabrizio Faina | Mauro Salvatore
Yermo Ediciones
Cartoné | 160 páginas | 35€
2,5 / 5



Nunca viene mal una dosis de aventura sin nada más que el mero entretenimiento. Y como en las películas, algunos cómics también están destinados a ello. Basada en la novela de aventuras de Sir Arthur Conan Doyle, el guionista Christophe Bec nos regala una exótica aventura de civilizaciones perdidas que se toma algunas licencias con respecto a su original, pero que realiza una narración bastante atractiva. Los tres tomos de El mundo perdido vagan en un ritmo bastante fluido, pero sin una gran profundidad en sus personajes. La historia se sumerge en una impresionante expedición a Sudamérica liderada por dos rivales científicos, el profesor Challenger y Summerlee, acompañados del famoso cazador Lord Roxton y el inestimable periodista Ned Malone. Una aventura que cambiará la percepción de la humanidad sobre los dinosaurios y su extinción en la búsqueda de un mundo perdido tras rescatar un documentado diario.


La historia no deja de ser una sucesión de aventuras muy acordadas, en un contexto poco novedoso, sin sorpresas, y con un final esperado. El gran descubrimiento carece de la magia y el halo épico que debería tener para lo grandioso que es. Las últimas páginas dan vueltas sobre si mismas una y otra vez hasta llegar a la solución más o menos inesperada en el último momento. Tampoco creo que ayude el dibujo de Fabrizio Faina y Mauro Salvatori. Pese a que el rasgo realista es agradable y los diseños de la fauna y flora son espectaculares, en todo momento se siento todo muy estático. No hay casi una puesta en escena que te haga vivir la aventura, que te lleve a ese mundo perdido y te lleve a vibrar con las escenas de acción que se dan. La verdad es que es una pena, porque creo que es una historia bastante cinematográfica que podría haber dado mucho más.

Knights of Sidonia #4
Tsutomu Nihei (Trad. de Marc Bernabé)
Panini Comics
B6 | 176 páginas | 8,95€
4,25 / 5



A veces en las series de televisión o anime se alega al espectador a que siga viendo unos capítulos porque puede que mejore. Este ha sido mi planteamiento con Knights of Sidonia desde el inicio. Los dos primeros volúmenes no pasan del aprobado justillo, y con bastantes peros. El tercero comenzó a ponerse interesante, pero no terminaba de arrancar del todo y seguía teniendo algunos ticks que no me acababan de gustar. La narrativa seguía siendo un tanto confusa en los momentos de acción y un par de momentos fanservice chafaban el ritmo de la historia. Ha llegado el cuarto, y Nihei me ha puesto a sus pies (por fin). Ya no solo porque el dibujo y los diseños hayan mejorado mucho, si no que la historia está empezando a complicarse, a tomar caminos interesantes y a desarrollarse con gusto.


En este cuarto volumen se revelan nuevos secretos que hemos ido pasando en segundo plano, como una lucha entre dos facciones dentro del mismo Sidonia. Tanikaze sigue demostrando que es un piloto superior a lo habitual en cada salida al espacio, pero siguen elucubrándose algunos temas respecto a su origen y capacidades. La gran amenaza Gauna está cada vez más presente, y es tenida en cuenta para la creación de nuevas armas. Pero lo mejor es el desarrollo de Kunato y los datos que se nos van revelando sobre su familia. Poco a poco Knights of Sidonia está mejorando y creo que puede convertirse en un manga de ciencia ficción con mechas y criaturas alienígenas bastante interesante. Esperando con ganas el quinto volumen.

Paper Girls #1
Brian K. Vaughan | Cliff Chiang (Trad. de Diego de los Santos)
Planeta Cómic
Tapa dura | 160 páginas | 16,95€
5 / 5



Hay cómics de los que escuchas hablar y te generan unas expectativas inmediatas. Normalmente es difícil verlas cumplidas. No es mi caso con Paper Girls. Con este primer tomo que recopila los cinco primeros números y el primero de los arcos, la historia de Brian K. Vaughan ha conseguido enamorar y auparse como uno de mis cómics favoritos. Nos situamos en los suburbios de Cleveland en 1988, donde cuatro repartidoras de periódicos se juntan hacer sus rutas la noche de Halloween con el fin de evitar problemas. Sin embargo, se meterán de lleno en ellos cuando menos lo esperan. Ganadora del premio Eisner y Harvey en 2016 a mejor nueva serie, es una pena que la edición en tapa dura con prólogo de José Torralba de Planeta Cómic no incluya los extras finales de la edición en grapa llamados “Correo del lector”.


El guionista de Saga construye en Paper Girls una historia de aventuras ochenteras con una definición de personajes excelentes. Las cuatro protagonistas están llenas de matices propios de la época que invierten su género en una historia que comienza a cimentarse en la nostalgia de la ciencia ficción de la época. Vestuario, música, cine, referencias, y las bicicletas nos trasladan instantáneamente a este revival continuo de los 80´s que parecemos tener. Pero lo hace bien, de forma elaborada y tratando de adaptarla a los cánones actuales. Si algo encaja a la perfección en Paper Girls es el dibujo de Cliff Chiang y los colores de Matt Wilson. El primero plasma con una narrativa clara y sencilla unas secuencias que en muchas ocasiones son complejas y oníricas. Con un dibujo de trazo grueso el potente color de Wilson otorga mucha vistosidad a las escenas. Estoy deseando que Planeta Cómic anuncie la fecha de publican del segundo tomo.

To your eternity #4
Yoshitoki Oima (Trad. de Jesús Espí)
Milky Way Ediciones
B6 | 208 páginas | 8€
4 / 5



Tras un tercer volumen que se me antojo un tanto flojo, To your eternity vuelve a su senda habitual. Inmo ha pasado cuatro años viviendo como un ser humano y en familia. El abuelo licorero, Pioran, Gûgû y Lyn forman su día a día. Los años pasan entre una vida apacible, sin ningún estimulo nuevo que le aporte nuevas adquisiciones ni nuevos enfrentamientos con los temibles Golpeadores. Pero cuando Inmo asiste a la fiesta del dieciséis cumpleaños de Lyn todo se precipita. Un ataque sorpresa de un Golpeador no acabará nada bien. Un cuarto volumen que se me antoja la segunda parte perfecta de lo que vivimos en el tomo anterior.


To your eternity es una serie bastante especial. Sobre todo, porque sus personajes cambian casi de un tomo a otro. Eso hace que sea a veces difícil conectar con cada etapa que vive Inmo. Baste de ejemplo este cuarto tomo, en el que continuando con los de el tomo anterior ha ganado fuerza, carisma y me ha conseguido conmover. Ahora entiendo todo el trasfondo que la autora nos relata anteriormente. Yoshitoki Oima ha vuelto a saber tocarme un poco la fibra sensible con ciertos acontecimientos y preguntas al aire. Lo mejor es que empezamos a tener algunas claves sobre quién es Inmo, el porqué de su existencia y de los enfrentamientos. Y bueno, un par de capítulos finales que inician un nuevo arco de lo más prometedor. Veremos cuál es el siguiente paso en el interesante camino de Inmo.

Sandman: Preludios y nocturnos
Gaiman | Jones III | Kieth (Trad. de Diego de los Santos)
Ecc Ediciones
Tapa dura | 240 páginas | 17,95€
4,5 / 5



El anuncio por parte de Neil Gaiman de que en agosto volvía el universo de Sandman hizo click en mi mente. Era la hora perfecta para volver a sus 10 tomos originales y ponerme al día con algunos spin-offs, además de la particular precuela llamada Obertura. Me puse manos a la obra y he vuelto a quedar fascinado con cada número. Todos sabemos que Sandman elevo la calidad de las novelas gráficas a finales de los 80 y supuso la eclosión de calidad en el sello Vértigo y en DC Cómics. Sus 75 números son una delicia para cualquier comiquero que se precie. En este primer tomo que recopila los números 1-8 y suponen el primer arco argumental. Un punto de partida maravilloso que conseguiría elevarse al olimpo comiquero en los números y arcos posteriores. El arco argumental comienza justo en el momento en que Sueño es capturado en 1916 por un espiritista loco que solo buscaba secuestrar a la Muerte. Con su captura, Morfeo es despojado de tres objetos donde habita su esencia: su yelmo, su bolsa de arena y un rubí. Setenta años después, Sueño consigue escapar y vengarse. Aquí parte su epopeya en busca de recuperar lo que es suyo.


Visitará a personajes conocidos como Constantine, atravesará el reino de Lucifer, y se adentrará en el laberíntico Arkham Asylum. Desde la primera viñeta uno es capaz de recrearse y dejarse llevar. Cautivarse por cada línea de dialogo, cada viñeta, y cada gran homenaje a las historias milenarias que ejecuta Gaiman con pasmosa facilidad. Una nueva mitología estaba en camino. Si algo cautiva de este primer tomo es el retrato de nuestro particular rey de los sueños. Oscuro pero tierno, reflexivo pero maquiavélico. Gaiman equilibra con atino el humor negro con una seriedad narrativa rompedora en la época, en una honda más cercana al terror inglés. Genera tensión, salpica el volumen constantemente de referencias populares y mitológicos, y crea números tan fascinantes como “24 horas”. Redondea la jugada unas composiciones narrativas que nadan entre los paisajes oníricos del mundo de los sueños y la verosimilitud del realismo en nuestro mundo. El estilo es muy expresivo y lleno de fuerza tanto por Sam Kieth, como por sus sustitutos Mike Dringenberg y Malcolm Jones III en otros números. Pronto, a por el número dos. Se viene lo bueno.

Y vosotros, ¿en que viñetas habeís estado enfrascados?